Todo comenzó el lunes 21, cuando un autobús nos recogió y nos llevó a un lugar del cual creo que ninguno de nosotros esperaba tanto.
Os podría contar mil y un detalles bonitos agradables y tres o cuatro pequeñeces molestas que no voy a contar ni a nombrar porque son transcendentales, no importó la situación del lugar, ni la comida… sólo la gente los lugares los momentos.
Por ello brevemente os voy a narrar lo que se puede en una entrada que no ocupe cuatro páginas y media…
Comienzo haciendo hincapié en la gente y los momentos, la gente que hemos podido conocer, primero la gente de nuestro instituto…todos realmente geniales, no os podéis imaginar lo mucho que he disfrutado junto a todos, los que conocimos allí fantásticos, y los profesores no se quedaron atrás, ¡es un gustazo viajar así!…
Los talleres que hicimos sin duda originales y por supuesto muy interesantes.
Pero quiero hablaros de las vistas a los lugares de la antigüedad… la impresión de sentarte en un anfiteatro es impresionante, la humildad con la que debía de observar aquella gran obra. Y no se quedaba atrás el pretorio ni el circo... ni
Y me encantaría mostraros todas las fotos en esta entrada pero no podrá ser por lo que poco irán apareciendo eso sí he intentado dejaros dos fotos pero el señor Blogger se ha negado así que a la próxima será.
La primera era para agradecer a todos los que aparecían , que me hayan hecho reír y disfrutar tanto de la estancia.( Ricky,Joseba, Coral, Roberto y Peluchín/Mauro/i...Tarraco se vió invadida por frikis, por cierto...¿dónde está la tienda de juguetes?

Y la otra era con Ana para decirle: Muchísimas gracias por la gran oportunidad que nos brindaste. Gracias a ti fue posible.
Suena Nuestro mundo de la oreja de van gogh.







